jueves, 20 de agosto de 2015

trelew

"La revolución es un sueño eterno"
Andres Rivera

A veces pienso que no,
que ya no.
Que nos han vencido,
que la maquinaria del mal
tiene soldados invencibles,
y los defensores de la muerte
hacen metástasis a diario.

A veces pienso que ya no.
Que nos han reducido a sus miserables
ambiciones,
que han colonizado nuestros sueños,
que nos han empujado al silencio.

Es que me duele la ausencia de gestos,
la mirada puesta en el norte,
me desanima la anestesia cotidiana,
me frustra el televisor que nos vuelve mercancía
y aniquila deseos.

Y cuando me siento así,
cuando pienso que ya no,
pienso en los que han caído
en busca del sueño eterno.

Cuando me siento así,
cuando siento que ya no,
pienso en un puñado de pañuelos
que vencieron el terror
y hoy nos empujan a llenar plazas.

Pienso en diecinueve rostros temblando
ante un puñado de miserables apuntando con un fusil,
pienso en el vientre de Ana María que recibió las balas
frías y secas de la muerte en Trelew.

Y siento que los treinta mil gritos silenciados 
se han multiplicado de algún modo,
que ningún cobarde fusilamiento,
detendrá jamas la prepotencia de la vida
cuya semilla nos sigue germinando.

Que han cambiado los rostros,
que son otros lo nombres,
pero que no han detenido la marcha,
que la batalla entre los militantes del sueño
y los profetas del miedo está apenas en su infancia.

Y entonces digo sí,
todavía sí,
que la lucha no ha cesado,
que la utopía continua,
que su sangre no fue en vano,
y sus sueños escaparon
a los vuelos.

Pues no podrán desaparecer
su deseo,
porque de esas abuelas nos sentimos
todos nietos,
y hoy caminamos con ellas
porque la memoria nunca más
será silencio,











.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Raíz

En estos días de ramificación y flores nuevas,
en estos días que el futuro no está sólo adelante
si no por todos mis costados,
siento mis raíces ensanchar la tierra.

Porque ninguna flor,
ninguna hoja,
ninguna vida,
puede multiplicarse
sin aquellos que la sostienen.

Y entonces una gratitud
me envuelve,
una certidumbre me hospeda,
y aparecen los rostros
de aquellos que abonaron mis días.

Y aparece el abrazo infinito de mamá,
la solidaridad ansiosa de papá,
la palabra siempre a tiempo de mi hermana,
la protección constante de mi hermano,
 la persistencia de todos los que me sembraron.

En estos días de horizonte incandescente,
de destino abierto,
y de incertidumbre estomacal,
me empapan los recuerdos
 de aquellos que irrigaron mis días
 acompañando mis estúpidas pretensiones,
 mis miedos anacrónicos,
mi puñado de certezas,
 mis amores intermitentes.

Y me detengo en la complicidad de las bestias,
en los bares,
y los whiskys,
en las dudas,
 el dolor
y la ternura,
de los que me vieron marchitarme tantas veces,
y hoy celebran con dulce nostalgia,
este nuevo fuego que asoma.

En estos días de nuevas geografías,
agradezco el gesto de ir siendo conmigo,
y les digo con estas temerosas palabras,
que yo no me voy a ningún lado,
pues soy el árbol que han sembrado,
 soy la madera que han tallado
y les debo cada una de mis flores,
que hoy buscan otros cielos.

Gracias por tanto amor fértil,
por esta vida que han sanado tantas veces,
por ser tierra que me nutre
 y luna que me guía,
los llevo a donde vaya
en lo más profundo de mi raíz.




sábado, 16 de mayo de 2015

Carta para las vueltas al sol

Chincho Poroto, hoy estamos acá festejando tus quince años. Según la ciencia, un año es lo que tarda la tierra en girar alrededor del sol, por lo que podemos decir, que estamos hoy acá celebrando tu décima quinta vuelta alrededor del sol. 
Entonces cuando eso pasa, se suelen hacer fiestas como estas, y también se suele decir que ahora dejas atrás las niñez para empezar a convertirte en mujer, que ahora abrirás tus alas, que empezarás un nuevo camino, y bla bla bla bla. 
Bueno, no estoy de acuerdo con esto último. Es decir, esta nueva vuelta al sol, la número quince, no es ni más ni menos importante que las que pasaron, ni tampoco es ni más ni menos importante de las que vendrán. Porque creo que quizás lo importante no es el número de vueltas que uno de, si es la número 15, la 10 o la.47, lo que realmente importa acaso, no es cuantas vueltas demos, si no con quien las demos, quienes nos acompañan en estas vueltas alrededor del sol. 
Y debes saber, que el mundo es un lugar jodido a veces, que las cosas no siempre salen como uno quiere, y muchas veces ni siquiera uno sabe lo quiere, pero si sé que la única forma de aprender es junto a otros, siempre junto a los otros, y si algo me has demostrado en este tiempo es tu inmensa capacidad para hacer lazos con los otros. 
Así que, aunque no me guste dar consejos, te daré este solo, equivocate todo lo que necesites, tropeza mil veces con la misma piedra, pero siempre, siempre, construí puentes con los otros, siempre siempre, multiplícate en afectos como hasta ahora.

Pero para, antes de seguir con estos consejos de viejo gaga, me voy a detener para hablar de mi.
Se que es tu cumple, pero necesito este momento egoísta para hablar de mi, y contarte lo que fueron mis ultimas quince, es decir lo que fueron mis días a partir de que vos fuiste parte de ellos.

Hace quince años atrás, yo sabia como era ser hijo, sabia lo que era ser hermano, sabia lo que era ser nieto, amigo y novio. Lo que no sabia, en lo que era totalmente ignorante era en como era ser Tío hasta que llegaste vos. Si, porque cuando vos llegaste, me diste una de las posibilidades más hermosas de la vida, la del Tiismo. Pero eso no es todo, no solo fuiste mi primer sobrina, también lo fuiste para Santi y Coco, para el Facu que tenia pañales por entonces,  también fuiste la primera hija de Mari y Cristian, fuiste la primera nieta de Marta y Juan, de la Abu Susy y el abuelo gallego, fuiste la primer ahijada de Santi y Calu....
...¿poca presión no?. Llegar al mundo y hacernos debutar a todos en tantos oficios!!!
Bueno debo decirte que nos has hecho la tarea muy sencilla a todos, asombrosamente sencilla.

Eduardo Galeno decía que hay personas que son como "Fueguitos", personas que arden la vida con tantas ganas que no se puede dejar de mirarlos sin parpadear, y quien se acerca a ellas, se enciende.
Tengo la certeza que eso has sido para todos nosotros, para tu mamá y papá, para tus abuelos, para tus padrinos, para tus tíos, para tu montón de amigas y amigos con los que te multiplicas a diario, y bueno, mal que me pese, ahora también para tu novio.... un fueguito, una llama...
que con tu sola presencia llenas nuestro universo de luz.

Si, yo aprendí a ser tío al lado tuyo, y con algunas virtudes, y muchos defectos, ese ha sido uno de los ejercicios mas intensos, más profundos y mas felices que la vida me regaló.
Como ya te dije alguna vez, hay una leyenda China que dice que un hilo rojo une a dos personas que están destinadas a conocerse, y que ese hilo es imposible de cortar, mas allá de donde este cada persona. 
Bueno cuando vos pusiste tu manito en la mía, yo sentí ese hilo rojo atarse a mi muñeca y a la tuya, y hace quince vueltas al sol atrás, mi mundo se hizo más grande, mi corazón empezó a latir con más fuerza, y mis días se llenaron de tu sonrisa con hoyuelos.

Así que solo queda decirte gracias, gracias por estas quince vueltas maravillosas, gracias por tu sonrisa medicina, gracias por tu madurez que no deja de asombrarme, gracias por tu pasión a la danza que contagia y conmueve, gracias por tu chispa llena de vida y gracias sobretodo por enseñarme a ser tu tío,
Como ya sabes, contá conmigo siempre Chincho Poroto, que ahí estaré, a donde haga falta, con el hilo rojo en mi muñeca, acompañándote como sea, y desde donde sea, en todas las vueltas al sol que todavía están por venir. 

Feliz Cumple, Te amo!

Tu tío, Matias. 






lunes, 4 de mayo de 2015

Ignorancia (primera parte)

"Estar contigo o no estar contigo, es la medida de mi tiempo" 
J.L. Borges

Yo no sé por qué,
pero tengo unas ganas de estar con vos todo el tiempo.
Y sé que quizás no está bien,
sé que quizás esta constante bruma por verte,
esta incesante necesidad del hoy,
sea una trampa para el mañana.

Pero de todos modos
organizo mi agenda,
acomodo horarios,
altero rutinas,
para ajustar mis días
a cada uno de tus gestos.

Será por eso que nunca serví para las especulaciones,
que nunca supe de ahorros,
que nunca entendí de dilaciones,
y siempre sufrí de sostenida ansiedad ante las postergaciones.

Yo no sé por qué.
pero no puedo evitar este apremio por verte,
esta premura de mirarte,
esta emergencia de rozarte,
esta urgencia de vos en todo el cuerpo.

Y sé que el mundo no se detendrá,
que el almanaque seguirá adelgazando,
que el cartero olvidará mi rostro
y el otoño no evitará su caída
si no te veo. 

Pero cuando vos decís que sí,
cuando decís yo también,
un ejercito de gorriones revuela en mi panza,
las Gardenias se me enredan en las patas, 
mi casa se llena de confianza,
y una estúpida sonrisa se instala en mis mañanas.

Yo no sé por qué,
lo ignoro completamente, 
pero tengo unas ganas de estar con vos todo el tiempo,
que dejo de escribir estas palabras impacientes,
y miro por la ventana,
con la intensa esperanza de verte llegar,
y sentir que hoy otra vez,
tus ganas coincidieron exactamente con mis ganas.















jueves, 23 de abril de 2015

Adiós

"El tiempo dirá si al final nos valió lo dolido"
Jorge Drexler

Supongo que hay muchas maneras de decir adiós.
Y también supongo que ninguna alcanza.
Es decir, 
aunque pongas tus ojos de búho que no comprenden,
aunque mis manos atinen a acariciarte,
aunque busque evitar culpas,
dolerá de todos modos.

Y hoy me toca a mí decir que no,
que ya no,
y ningún argumento evitará estas lágrimas,
ninguna explicación será suficiente,
pues todas las razones
me darán la espalda,
todos los motivos morirán de pena.

Entonces busco la palabra suave,
la palabra anestesia,
la palabra alivio,
la palabra quizás,
con la estúpida sensación de saber
que es un intento cobarde.

Que dolerá de todos modos,
porque nadie se despide de un amor así
sin arrancarse un pedazo de piel,
sin dejar algo de cuerpo en ese cuerpo
que tanto se quiso, y hoy apenas se reconoce.

Entonces esta amargura dulce,
esta paradoja absurda
de encontrarnos al separarnos,
con la mirada completamente desnuda
en el preciso momento de despedirnos.

Quizás ahora que el adiós es inevitable,
quizás ahora que se agotaron todas las excusas,
ahora que nos encontramos con la guardia baja
sabiendo que nuestros caminos se bifurcan,
sea el instante más noble de todos,
el gesto amoroso más hondo,
el de saber decir adiós,
con el mismo amor primero,
con tus mismos ojos de búho,
con estas mismas caricias de ayer,
que hoy se disculpan por ya no amarte.

Supongo que hay muchas maneras de decir adiós.
Y también supongo que ninguna alcanza.








sábado, 11 de abril de 2015

Balbucear

Nunca sabré bien explicarme,
nunca sabré porque eso sí,
ni porque eso no,
nunca sabré bien porque elijo lo que elijo.
Es que tal vez sea un profundo ignorante
de mí mismo.

Y bien sé que debo acotar el goce
y encausar el deseo,
 bien sé que en un mundo que fagocita
explicaciones,
dudar puede ser un castigo,
una insolencia sinsentido.

Pero cuando me piden explicaciones,
cuando me preguntan el porqué,
solo atino a balbucear torpes razones,
acomodar débiles palabras
para satisfacer la mirada que interroga,
como un niño inseguro
esperando el gesto confirmador.

Pues la mayoría de mis elecciones,
casi todas mis decisiones vitales,
obedecen más bien a intuiciones latentes,
a deseos intraducibles,
a necesidades innombrables,
que a certeras razones,
a verdades explicables.

Por eso quizás la mirada decepcionada cuando
digo lo que digo,
por eso quizás nunca bastaran mis argumentos,
por eso quizás nunca sabré explicarme
en un mundo hambriento de sentido.

Y cuando miro para atrás,
cuando miro el camino recorrido,
celebro esta ausencia de sentido,
este temblor de juicio,
esta existencia siempre frágil,
esta vida con tantas vidas,
este guion improvisado,
esta profunda ignorancia de mí mismo.






miércoles, 11 de marzo de 2015

Box

Otra vez peleándome conmigo,
enojándome en este boxeo perpetuo,
otra vez esta necesidad absurda
de pegarme donde más me duele.

Otra vez mirarme al espejo y no reconocerme,
esa esquizoide sensación de haberme dejado de lado hace tiempo.
Autoflajelándome como si de verdad la vida me debiera algo,
como si no fuera yo el que estoy en deuda,
el que se esconde una y otra vez en los sueños estériles
para poder tirar la toalla cotidianamente,
para poder echar culpas afuera. 

Y el espejo me devuelve un rostro agotado,
una barba ingenua,
 y unos ojos cansados de buscarse
y buscarte. 
Porque en el fondo sé que es eso, 
sé que cuando me miro al espejo todavía espero tu reflejo,
tu caricia que sedaba miserias,
 tu respiración empañando el vidrio.

Pero el espejo ahora me pega duro,
y tu recuerdo es un cross de derecha
que me hace temblar las piernas,
y la imagen vuelve tambaleando,
borracha otra vez,
mientras fumo otro cigarro inútil
dibujándote entre el humo,
masticando frustración.

Y bien sé que ahora me estarías retando,
burlándote de mí cuando sentía lástima de mi mismo,
y vendrías a abrazarme con una sonrisa aspirina,
inflando tus chachetes para hacerme reír,
tropezándonos hasta la cama,
para hacernos el amor piadosamente,
la misma cama que ahora está incompleta,
como la casa,
como los días, 
como el espejo,
como yo.