viernes, 15 de abril de 2016

Eufemismo

Es difícil ser directo en estos tiempos.
La tarea de vomitar decires francos
cuando la cosa dolió tanto. 

Por eso uno anda con eufemismos,
como si todo el dolor pasado
nos obligara a hacer rodeos,
a darle vueltas a los verbos
para no tener tanto miedo. 

Quizás sea la experiencia,
 eso que llaman madurar,
 una adultez cobarde  
que nos empuja a tomar distancia,
ignorando acaso,
que el amor es siempre 
una nueva infancia. 

Por eso cuando te digo lo que te digo,
me miras sabiendo que es otra cosa,
y pones tu cara indulgente,
llenando de paciencia 
 mis palabras urgentes. 

Y cuando te mando un emoticón,
un estúpido corazón que late, 
o escribo te quiero de atrás para adelante,
solo estoy dilatando esta certeza 
que me habita desde que tus días
se confundieron con los míos.

Si, es difícil ser directo en estos tiempos,
esto de permitirse el amor de nuevo,
por eso me lleno de eufemismos,
de circunloquios suaves,
de palíndromos y anagramas,
de cualquier excusa que la gramática
me regala.

Y no creas que es fácil,
ya sabes que vivo atolondrado, 
que más de una vez me muerdo la lengua
cuando me abrazas fuerte,
y me quedo en silencio
callando este aullido permanente. 

Entonces te escribo esta poesía torpe,
este rodeo innecesario,
para que te diga lo que yo todavía no puedo,
porque ya ningún emoticón alcanza,
 ni el oreiuq et en anagrama,
y aunque todo el miedo me invada 
yo te amo desde hace tiempo
y que esta poesía fue solo una excusa
para decirte esas palabras.
.



















martes, 8 de marzo de 2016

Ovarios

Pido disculpas pero nuevamente no me sale festejar este día. No entiendo que felicidad debería
esconderse un día como hoy,ni entiendo las flores, los bombones ni los dos por uno en los restoranes.
Y no quiero pecar de pedante, soberbio o amargado, simplemente que algo de todo
me llena de contradicciones.
Porqué ha de celebrarse la condición de mujer en el mismo momento en que se las viola, golpea, cosifica, y mata.
No hay nada festivo hoy, lo que si hay, es una una perpetua naturalización de su lugar de falta, y por ello mi urgente necesidad de reivindicar su lucha.
Las trabajadoras de Chicago por las que se celebra este día no solo eran mujeres,sino en su mayoría inmigrantes y pobres. Todas figuras de la alteridad negada.
Y no digo que este no sea un día necesario, lo que digo que no hay nada feliz en ello, si quizás la posibilidad de por un momento detener la maquina falocéntrica y cuestionar todos los significantes que se obstinan en construirlas incompletas.
Es decir quizás hoy se trate más de tomar conciencia de la cotidiana opresión ejercida
por el solo hecho de no ser "hombres", que de festejar su condición de género.
Seguimos creyendo que la normalidad es patriarcal, y eso nos da el derecho natural
de poseerlas y matarlas.
Hace poco tiempo entendí, que el sufrimiento no debe renunciar jamas a la lucha y la ternura, y eso se lo debo a todas las mujeres que han llenado de amor mis días pese a toda la violencia recibida.
No creo que a las mujeres les falten huevos, de lo que si estoy seguro es que a  los hombres nos hacen falta sus ovarios.




martes, 2 de febrero de 2016

Advertencia

Si iba a ser así, 
Si yo iba a andar con esta cara,
si te me ibas a meter todo el día en los ojos,
si iba a andar a los tropiezos.
me hubieses avisado antes.

Si iba a ser así,
si iba a andar falto de sueño,
si iba a mirar setenta y siete veces
por minuto el celular,
si iba a llegar tarde a todos lados,
me hubieses avisado antes. 

Si iba a ser así,
si iba andar como asfixiado,
contando las horas para verte,
preso de una ansiedad infantil,
casi sonámbulo
me hubieses avisado antes. 

Si iba a ser así,
si te ibas a volver una urgencia,
una compulsión por rascarme con tus manos,
una intensidad que desborda,
me hubieses avisado antes.

No pedía mucho,
un aviso,
un susurro, 
una sugerencia amable, 
un poco de honestidad,
una advertencia
de que serias demasiado.

Quiero decir,
tal vez deberías andar con un cartel de precaución a cuestas,
como una señal al costado del camino,
o un prospecto,
una letra chica,
cualquier información que advierta
los riesgos de enamorarse de vos.

 Porque ahora ya es tarde,
es inefable,
ahora ya estas debajo de mi piel,
y no hay advertencia posible,
ahora ya estoy moroso por tu lengua,
no hay forma de sacarte de adentro mio,
ahora estoy desnudo.

Entonces quizás podría
haber elegido,
creer que tenia decisión en todo esto,
que fue un voluntario acto,
y no sentir como ahora,
que fui arrasado por completo,
que soy una voluntad pendiente de la tuya,
que espera sin opción alguna
 todos  y cada uno de tus gestos.
















Los otros

Yo se que a vos no te importa,
que quizás hasta lo festejas.
Que para vos quinientos
puesto de laburo de un lado,
doscientos de otro,
y los ciento cincuenta mil que suman
en total son solo un número.
Que atrás de eso no ves rostros ni historias.

Sé que también pensas que
seguro no fueron treinta mil,
que eso fue un verso,
y que los derechos humanos son un curro.

Y sé que ahora es más fácil decir
que son todos lo mismo,
que al final son todos chorros,
y que soles confundir la política
con lo político.

Que vos sos un tipo hecho y derecho,
vos pagas tus impuestos
 que a vos nadie te regaló nada,
y que te ganaste todo solito.

Sé que te gusta decir ñoquis,
negros, vagos, o
choriplaneros.
Que escupís tu veneno,
todos los adjetivos aprendidos
 para anular al otro, 
ese que no tiene nada que ver con vos,
y te tiras a mirar la tele
para ver lo que no pasa.

Sé que vos queres un estado
eficiente y eficaz,
que elimine la grasa que le sobra,
un estado rubio y blanquito,
como cada vez que te miras en el espejo.

Sé que queres un país normal,
y que vuelva al mundo,
porque te han enseñado
que la normalidad es europea.

Y sé que cuando te toque a vos,
y te peguen en el bolsillo,
que es el único sentimiento que te duele,
repetirás "piquete y cacerola la lucha es una sola",
y cuando la cosa se te acomode,
los piqueteros serán otra vez "los negros"·

Y sabé también que tu odio
no es tuyo,
que sos lo que han hecho de vos,
y que cuando eso pasé,
y el enojo se te vuelva tristeza,
estaremos para abrazarte,
con la esperanza de que la próxima vez
entiendas que los otros,
siempre fuimos nosotros.  











viernes, 22 de enero de 2016

Razones para no ir al peluquero

Hace días que ando con ganas de cortarme el pelo.
Ya me cuesta peinarlo, los rulos andan desprolijos  
y siento que tengo un plumero en la cabeza. 

Y cada vez que lo digo, 
cada vez que te lo cuento, 
vos me decís que no. 
Que te encantan mis rulos,
 que estoy bien así, 
entonces dudo y finalmente lo postergo.  

Pero resulta que después voy a trabajar, 
o ando por la calle, 
me miro en algún espejo 
y otra vez me vuelve la idea 
de que tengo que cortarme el pelo. 

Desde hace días ando así. 
Esta burguesa sensación de que tengo un plumero 
que muere en el mismo instante que me decís que te gusta así, 
y me acaricias el pelo, 
y tus dedos se ponen a jugar en mi cabeza. 

Y recién,
mientras el espejo de un ascensor
 me devolvía otra vez a la certeza de que tengo el pelo hecho un caos, 
miré mi imagen desprolija,
y comprendí que era un idiota.
Que no sabía el error que acaso estaba por cometer 
por culpa de este narcisismo obsoleto. 

Porque no es cierto que quiera cortarme el pelo,
pues yo no necesito ninguna prolijidad que prescinda de tu mirada, 
lo que yo quiero, 
lo que yo realmente quiero, 
es ser visto por tus ojos todo el tiempo, 
esos cuya miopía me ven hermoso pese a mis faltas, 
y ser acariciado por tus manos, 
esas pequeñas manos 
que hace días eligen acariciarme el pelo
hasta que nos llega el sueño.

Milanesas

A Mamá
Yo sé que no puedo manifestar
deseo sin que intentes satisfacerlo,
y que siempre estas ahí pendiente,
incluso cuando aparentas no hacerlo.

Yo sé que te pido milanesas
y al otro día las tengo,
o digo al pasar como me gustan
tus berenjenas, y al rato nomas,
tengo un frasco lleno.

Sé de tu ejercicio permanente 
de llenar agujeros,
de zurcir con hilo y aguja
tus dolores para que no se noten,
y de tu mirada llena de indicaciones
cuando la comida es poca
y la visita es mucha.

Y sé que quizás cada vez que me voy,
mientras yo me despido de los amigos,
me armas el bolso a escondidas,
dejando tu tristeza afuera para que nada
demore mi vuelo.

Y también sé,
que cuando haces así con la mano desde la reja,
sonriendo como si mi partida no importara,
por dentro estas llena de temores,
de esos miedos bien maternos.

Por eso, cada vez que me voy de casa,
y dejo atrás el pueblo, 
con esta necesidad nómade de 
seguir buscando eso que no sé que quiero
(y que a vos te gustaría encontrar para mi,
si supieras que es lo que quiero),
yo me voy lleno.

Y me llevo milanesas,
y me llevo berenjenas,
y me llevo un nudo en el pecho
por cada uno de tus gestos,
por tu amor que tanto da en silencio, 
y me llevo,
sobre todo me llevo,
tu forma de regalarme
libertad todo el tiempo.



viernes, 15 de enero de 2016

Astronauta

Cuando ya me había acostumbrado a la tierra,
cuando andaba con los pies bien pegados al piso,
con los pasos seguros,
y la semana empezaba los lunes
y terminaba los domingos,
venís vos y me lanzas al espacio.

Cuando ya no me importaba la astronomía,
ni soñaba con pisar Marte, 
ni contaba días,
ni extrañaba la luna,
venís vos y me pones a gravitar.

 Quiero decir,
apareciste con tu sonrisa escafandra,
y me pusiste a flotar todo el día,
a saltar de estrella en estrella,
convirtiendo tu presencia en oxígeno,
y perdiendo toda noción de tiempo.

Y así ando,
 pisando nubes, 
mientras mis amigos me buscan en Saturno, 
y yo que te miro,
sonrío,
y floto,
levitando en una galaxia con tu nombre,
 entendiendo que me había acostumbrado a la tierra
como un niño frustrado
que creyó imposible llegar al cielo. 

Hasta que llegaste vos con tu abrazo propulsor,
con tu amor sideral,
y me convertiste para siempre
en astronauta. 
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